27 febrero, 2017

Ingenieros estudiarán capacidad sísmica de edificios reparados después del 27F

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Un equipo de investigadores del departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Universidad Católica, asociados al Centro de Investigación para la Gestión Integrada de Desastres Naturales (CIGIDEN), estudiará la capacidad sísmica de los edificios de hormigón armado que fueron reparados después del terremoto del 27 de febrero de 2010.

La iniciativa es parte de un proyecto Fondecyt de Conicyt, que busca generar una base de datos detallada de los edificios afectados por eventos sísmicos, las técnicas de reparación empleadas y los costos asociados correspondientes. Además, el estudio calculará un índice de daños para estos inmuebles.

La investigación es liderada por el académico Matías Hube (en la foto) del departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica UC.

La investigación es liderada por el académico Matías Hube (en la foto) del departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica UC.

“Esta investigación pretende mejorar el proceso de toma de decisiones relativas a la demolición o reparación de edificios dañados a futuro, tanto en Chile como en el extranjero”, destacó Matías Hube, académico de Ingeniería UC que lidera el estudio.

Agregó que como resultado del 27F, por ejemplo, alrededor de 50 edificios de más de nueve pisos del Maule sufrieron daños sustanciales. De éstos, diez fueron demolidos, lo que representa menos del 1% del inventario de inmuebles afectados, mientras que la mayoría fueron reparados.

“Un resultado completamente diferente ocurrió en Nueva Zelanda después de los terremotos de 2011 en Canterbury, donde más del 60% de los edificios de hormigón fueron demolidos. De ahí el interés que despertó esta propuesta de investigación en Chile”, precisó el ingeniero UC.

Matías Hube adelantó que el estudio se organizará en tres etapas, que van desde la recolección y análisis de datos, hasta el trabajo experimental y la simulación 3D para evaluar la capacidad de los edificios reparados, entre otros aspectos. “En la primera se generará una base de datos detallada que contendrá información de los edificios de hormigón afectados por el terremoto de 2010. El estudio considerará además las técnicas de reparación y los costos involucrados”, dijo el experto.

Para la segunda fase, contó Hube, se evaluará la respuesta sísmica y capacidad de las paredes reparadas, por medio de sistemas experimentales en laboratorios.

“En la tercera desarrollaremos modelos tridimensionales de los edificios originales versus los reparados para comparar las capacidades de respuesta sísmica”, añadió el investigador.

El estudio propuesto es una continuación de las líneas de investigación del equipo de Ingeniería Estructural y Geotécnica UC, el cual ha evaluado la respuesta de otros materiales de construcción reparados. “Tomar ventaja de la experiencia local en edificios reparados de hormigón, es una oportunidad única para avanzar verdaderamente en nuestro conocimiento en ingeniería de terremotos”, finalizó Matías Hube.

Considerando que el tema de la capacidad sísmica de los edificios reparados es de gran importancia para Nueva Zelanda, en la investigación chilena participarán los profesores Ken Elwood del Centro QuakeCoRE de ese país y Stefano Pampanin de la Universidad de Canterbury. Actualmente hay estudiantes de doctorado de ambos países aportando al proyecto.

Para los investigadores dicha colaboración contribuirá de manera significativa a la comprensión de la capacidad residual de los edificios reparados, así como a determinar el futuro de estos frente a nuevos eventos sísmicos.

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