22 diciembre, 2015

UC inaugura Año Jubilar con apertura de la Puerta Santa

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El 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, el Papa Francisco abrió la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro dando inicio al Jubileo de la Misericordia. Luego de esta ceremonia, dos conceptos empezaron a sonar fuerte en el ámbito eclesial: Templo Jubilar y Puerta Santa. Ambos, están intrínsecamente vinculados, pues el primero se refiere a aquellas Iglesias que, dadas sus características, son elegidas para ser signos visibles del año de gracia. Las puertas santas, por su parte, son una manifestación de la misericordia de Dios, a la cual todo cristiano está llamado a peregrinar, a vivir una auténtica conversión y a cruzar la Puerta de la Misericordia.

En Chile, son sólo 116 templos los que han sido nombrados como jubilares. Entre ellos, sólo hay 12 en la Región Metropolitana y entre esos 12 sólo uno en una universidad y es el templo emplazado en el corazón del Campus San Joaquín. Tal como lo indican autoridades de la Pastoral UC, se espera que éste sea un lugar de acogida para los peregrinos y esté al servicio de la nueva evangelización, especialmente, del mundo de la cultura.

Durante el mediodía de hoy martes, monseñor Ricardo Ezzati, Gran Canciller de la UC y cabeza de la Iglesia chilena, inauguró el templo de San Joaquín como Templo Jubilar. En una ceremonia cargada de simbolismos y en la que participaron los máximos representantes de la UC, incluido el rector Ignacio Sánchez, el cardenal realizó la apertura de la Puerta del Templo.

En su homilía, el cardenal Ezzati hizo la similitud entre la Puerta Santa, que nos lleva a la Misericordia de Dios y a Cristo mismo, que con su venida, abre las puertas que estuvieron cerradas por el pecado. “Entrando por la puerta que es Jesucristo, nos encontramos con el rostro y el corazón, sobre todo con el corazón, de Dios Padre. Nos encontramos con un Dios que es Misericordia, que nos perdona, que nos dice ‘nadie te ha condenado, yo tampoco te condeno. Anda, camina en paz’”, dijo.

Asimismo, explicó que para los cristianos la Revelación de Cristo implica que todo cristiano es hijo de un mismo Padre. “La puerta es Jesucristo el Hijo de Dios que ha venido a regalarnos lo más grande y más bello de la vocación humana que es ser hijos y ser hermanos. Lo más grande y lo más bello que es descubrir que Dios es Padre, que es rico en Misericordia y que nosotros somos hermanos llamados a sentarnos, todos los días, alrededor de la misma mesa”.

Del mismo modo, monseñor Ezzati explicó que aquellos cristianos que se encuentran con la misericordia de Dios tienen la responsabilidad de ser testigos de la Misericordia del Padre y animó a todos los presentes a dar testimonio de esa Misericordia. “El Año Santo está llamado a prolongarse en el testimonio de cada uno de nosotros y habiendo encontrado la misericordia de Dios se vuelve misericordioso, al estilo de Dios.Tal vez nos pueda asustar este punto, pero la gracia de Dios siempre acompaña nuestra debilidad y nos permite ser signos de la misericordia de Dios, en medio de este mundo”, dijo.

Todas estas actividades se enmarcan en este nuevo jubileo cristiano. Tal como el Papa Francisco explicó en su Homilía en convocación al Jubileo, este Año de Misericordia es “favorable para curar las heridas, para no cansarnos de buscar a cuantos esperan ver y tocar con la mano los signos de la cercanía de Dios, para ofrecer a todos el camino del perdón y de la reconciliación”. (Francisco, 11 de abril de 2015).

Si quieres saber más sobre los templos jubilares, las gracias que estos traen, la Bula Misericordiae Vultus (escrita a propósito del Jubileo) y otros sitios de interés, haz click aquí. Si quieres ver una galería con una selección con las mejores imágenes de la ceremonia ingresa aquí.

INFORMACIÓN PERIODÍSTICA

PRENSA UC