7 enero, 2019

Emprendedores DCC: KIMCHE

(Imagen: Departamento de Comunicaciones UC)

Destacados como parte de los 100 jóvenes líderes por El Mercurio y  captando la atención de medios y seminarios a nivel nacional, Sebastián Arentsen, Javier Chicao y Lucas Espinoza, Ingenieros Civiles de la Universidad Católica, son los fundadores de Kimche ( Sabio, en Mapodungún), una plataforma de alerta temprana que anticipa casos de riesgo escolar a través de Big Data. Conversamos con Lucas Espinoza, socio fundador de la empresa, quien amablemente compartió con nosotros sobre el proceso de inicio de la empresa, cómo depuraron su proyecto y en qué estado está actualmente el sistema, integrando todos los datos del colegio y reconociendo patrones de comportamiento de los alumnos.

El proyecto, que inició de manera oficial desde abril de 2017, actualmente con un equipo de 8 miembros, utiliza un sistema de inteligencia artificial desarrollado de manera interna, que mediante  big data y Machine-, entrega a profesores y directivos información y recomendaciones personalizadas sobre los más de 10.000 alumnos en 15 colegios a nivel nacional con los que trabajan.  De esta forma,  aumentan indicadores de eficiencia y efectividad tanto en el rol pedagógico como la gestión institucional, advirtiendo sobre problemáticas a fin de derivar con redes de apoyo internas o familiares.

Según Espinoza, el sistema comienza con la entrega de información por parte de los establecimientos, la cual luego es ingresada a la App os establecimientos entregan información que luego es ingresada a la app. De esta forma se registran y advierten sobre el cambio de patrones en asistencias, rendimiento académico, anotaciones, retrasos u otros factores que el colegio quiera supervisar. Al advertir un cambio en un patrón de conducta se notifica a los profesores jefes o a la dirección del colegio a fin de comenzar un seguimiento personalizado y tomar decisiones informadas desde los datos disponibles (Data Driven Decision).

¿Qué los motivó a hacer este proyecto?

Del último informe PISA este año se reportaron cifras muy preocupantes en educación. En Latinoamérica 30% de los alumnos ha repetido al menos 1 año. inmediatamente de publicada esta noticia, el llamado de la Agencia de Calidad de la Educación a las escuelas fue el de anticiparse a estos casos antes de que se agraven. Pero la pregunta es ¿Cómo? con tan poco tiempo y tantos alumnos, la única posibilidad para detectar de manera anticipada cada uno de estos casos es recurrir a la tecnología. En KIMCHE conocemos hasta la probabilidad de que un alumno falte por lluvia.

Además de manera personal la motivación siempre ha estado, con mis socios  hemos estado vinculados al mundo de la educación desde la Universidad. Comenzamos con voluntariados, profesor en el preuniversitario social de ingeniería UC o profesor de alfabetización digital en un hogar de ancianos de la fundación San Vicente de Paul, a través de la fundación Juan Pablo II.

 

¿Cuáles han sido los desafíos de establecer un entendimiento de qué es lo que hacen con el campo educativo?

Kimche trabaja con colegios con financiamiento público (municipal, particular subvencionado, administración delegada) en sectores urbanos, por temas de cobertura de internet, actualmente trabajando con colegios hasta de Puerto Montt. El desafío más grande ha sido empatizar con todo el ecosistema educativo, desde las regulaciones del ministerio hasta el profesor de asignatura en aula. Nosotros, como todos los ingenieros, venimos de un mundo muy cuadrado, de muchas certezas y muchas veces nos es difícil transmitir a los colegios ideas sobre gestión escolar basada en datos, que es lo que se viene, de hecho la misma agencia de calidad está promoviendo este nuevo paradigma.

Para el futuro, Kimche proyecta seguir estableciendo redes de trabajo y colaboración con colegios y municipalidades de todo Chile. “Con tanta información, en el futuro vamos a poder recomendar prácticas exitosas de un colegio a otro y contenidos pedagógicos específicos acorde a las necesidades y nivel de cada alumno.” concluye Sepulveda.