Decana de Ingeniería UC inicia nuevo período y entrega cuenta pública con récord de titulados
En su primer balance tras ser reelecta, Loreto Valenzuela presentó el Plan de Desarrollo 2026-2030 de Ingeniería UC. Además, destacó como un hito la primera generación que egresará este año de la Licenciatura en Ingeniería en Ciencia de la Computación.
En el marco de la tradicional Ceremonia de San Agustín, la decana de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica (UC), Loreto Valenzuela, entregó su cuenta pública de gestión. Se trata de la primera que realiza desde su reelección, por lo que iniciará un nuevo período de cuatro años al frente de la facultad.
Durante la actividad, Valenzuela presentó el Plan de Desarrollo 2026-2030 de Ingeniería UC, construido a partir de un diagnóstico institucional participativo que incluyó la visita de un panel internacional, mesas de trabajo, jornadas de planificación estratégica y el aporte del Consejo Asesor de la Escuela.
“Este plan está alineado con el nuevo Plan Estratégico UC, bajo el lema ‘Transformar Chile. Se puede’, y se sintetiza en un horizonte propio, inspirar y transformar personas para construir la sociedad que la comunidad de Ingeniería UC anhela”, señaló la decana.
La autoridad académica presentó también los primeros resultados de la renovación curricular de pregrado implementada en la Escuela. La primera generación que cursó íntegramente el nuevo currículo ya está egresando, con cerca del 45% de sus estudiantes titulados en doce semestres o menos.
“A esto se suma la menor tasa de deserción acumulada de los últimos años y un total de 1.081 nuevas ingenieras e ingenieros titulados durante 2025, la cifra más alta en la historia de la Escuela”, precisó Loreto Valenzuela.
Agregó que este mismo proceso de renovación permitió ampliar el proyecto educativo de la facultad hacia nuevas áreas del conocimiento, con la creación de la Licenciatura en Ingeniería en Ciencia de la Computación. Este año se licenciará su primera generación, un hito que la decana calificó como motivo de orgullo para la comunidad.
En materia de calidad académica, Valenzuela informó que ocho programas de Ingeniería UC obtuvieron la acreditación internacional ABET durante este período. Entre ellos se encuentran por primera vez programas interdisciplinarios como Ingeniería Biológica e Ingeniería Robótica.
La decana también destacó el trabajo de vinculación de la Escuela con la industria y el país. A través de la Oficina de Vinculación con la Industria se desarrollaron 21 proyectos de I+D para 17 empresas, se adjudicaron 13 proyectos FONDEF de Interés Público y se creó el Seed Fund I+D, que ya ha financiado 18 iniciativas en etapas tempranas de desarrollo tecnológico.
En paralelo, añadió que entre 2022 y 2026 un total de 4.379 empresas, instituciones públicas y organizaciones recurrieron a las capacidades de Dictuc, con la participación de 99 profesores y profesoras de Ingeniería UC en proyectos vinculados a salud, energía, minería, infraestructura, construcción y sustentabilidad.
En su cuenta, la decana reconoció además los logros de miembros de la comunidad académica durante el último año, entre ellos los premios obtenidos por Claudia Prieto, José Francisco Muñoz, Francisco Suárez y Alondra Chamorro.
También destacó a siete académicos incluidos entre el 2% de los científicos más citados del mundo, junto con las distinciones recibidas por José Miguel Aguilera, Hernán de Solminihac, Pedro Bouchon, Patricia Galilea, Gloria Arancibia y Jorge Muñoz-Gama, entre otros.
La decana valoró además el fortalecimiento de la comunidad académica de la escuela, donde la mayoría cuenta con doctorados obtenidos en más de 15 países. Entre 2021 y 2026, dijo, se incorporaron 75 nuevas académicas y académicos, un 24% de ellos mujeres y un 15% de nacionalidad extranjera.
Asimismo, para Valenzuela la cuenta pública tuvo un significado especial este año, tras la publicación de la primera encíclica del papa León XIV, “Magnifica Humanitas”, dedicada a los desafíos que plantean la inteligencia artificial y la transformación tecnológica para la persona humana.
“Su reflexión nos recuerda que el progreso no puede medirse únicamente por aquello que somos capaces de hacer, sino también por su contribución a la dignidad de las personas y al bien común”, destacó la autoridad académica.
La ceremonia, que lleva el nombre de San Agustín, recuerda al obispo de Hipona por su búsqueda de la verdad y por entender la vida intelectual como un camino que se recorre en comunidad, entre generaciones que reciben una obra inconclusa y asumen el compromiso de continuarla.

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