6 mayo, 2020

Estudiantes de Ingeniería UC ganan segundo lugar en concurso INFORMS O.R & Analytics Competition

El pasado 29 de abril se celebró la ceremonia de premiación del concurso INFORMS O.R. & Analytics Competition, en la cual el equipo compuesto por los estudiantes Agustín Chiu, Martín Costabal, Macarena Navarro, Joaquín Ossandón y Sebastián Vásquez obtuvo el segundo lugar. De este equipo, Agustín, Macarena y Sebastián son estudiantes del DITL. En un principio, la ceremonia se celebraría en Denver, Colorado, pero se realizó de forma virtual debido a la contingencia sanitaria. «La final era en el contexto del 2020 Business Analytics Conference, una conferencia de INFORMS que se canceló y finalmente fue online y gratuita», nos contó Joaquín.

De izquierda a derecha, los estudiantes Sebastián Vásquez, Martín Costabal, Agustín Chiu, Joaquín Ossandon y Macarena Navarro

El concurso consistía en resolver un problema de planificación de la producción, incluyendo elementos de investigación de operaciones y logística. En palabras de Macarena «el problema era organizar la producción de una compañía de jellybeans. Estos jellybeans tienen distinto grado de diferenciación: el producto final está diferenciado en color, sabor, tamaño y paquete. Lo que teníamos que hacer era lo siguiente: teníamos la materia prima sólo diferenciada en color y en cada fábrica había un proceso donde se iba diferenciando. La primera decisión era, a partir de esta materia prima, ver cómo dividirla, si se transportaba entre las fábricas alguna cantidad (porque cada fábrica tiene distintas tasas de procesamiento para cada proceso). Dado eso, dentro de cada fábrica se debe organizar el orden de cómo se va cumpliendo la demanda local que uno tiene que asignar. Porque en el fondo uno tiene una demanda global por Halloween, y todas las fábricas trabajan independientemente para cumplir una única demanda global. En este sentido nosotros sólo vemos este período del año»

Los criterios de evaluación del concurso eran variados. «La evaluación era a partir del informe escrito y de la presentación. Esto se basaba en la calidad de la solución, presentación del informe e insights que uno le da a la empresa en base a los resultados» según Macarena. Agustín nos contó sin embargo que muchos elementos no estaban claros sobre la evaluación: «algo súper difícil es que no sabíamos a qué nos estábamos enfrentando, con qué escala evaluaban, si es que querían una solución buena, un método bueno. Habían muchas cosas vagas en el enunciado. Creo que lo más importante era la creatividad en la resolución, más que la solución en sí».

En la misma línea, Sebastián nos contó lo siguiente: «creo que lo que más valoraban de cierta manera era poner de tu propia cosecha. En versiones anteriores del concurso tú ves que los problemas son bien estándar, básicamente te piden una propuesta de solución, y ves que hay grupos que hacen plataformas online, hacen APIs, extienden mucho más las cosas. Al final tienes que resolver un problema, pero la verdad cómo tu presentas la solución, el formato, creo que también se valora mucho. En esto el tiempo fue crucial, considerando que entramos un mes tarde a la competencia: para nosotros por lo menos fue, una vez que ya tenemos una solución, decidir a qué nos dedicamos: a presentarla mejor, a pulirla…».

El concurso tuvo 274 equipos inscritos de 26 países. No obstante, el equipo se encontraba confiado de que estaban entregando un trabajo de calidad. «No consideraba que estuviéramos en desventaja. Yo creo que la universidad nos da herramientas súper buenas y se nota en el nivel de los cursos, por lo menos en las áreas de Investigación Operativa, Transporte y Computación. Siento que estábamos en igualdad de condiciones, lo único es que quizás los otros equipos tenían más experiencia. Por ejemplo, la universidad que ganó ya había ganado este concurso otras veces» cuenta Macarena.

De izquierda a derecha, los profesores Mathias Klapp, Homero Larraín y Gustavo Angulo

El grupo de estudiantes contó con la asesoría de los profesores Mathias Klapp, Homero Larraín y Gustavo Angulo. Mathias y Homero pertenecen al DITL. Su principal rol fue como equipo consultor, además de jugar un papel importante en motivar al equipo. Joaquín comenta sobre la participación de los profesores: «fueron fundamentales en el proceso. En primer lugar, nosotros partimos entendiendo el problema y en eso nos demoramos mucho. Empezamos a abordarlo de cierta forma, y para validar las metodologías que estábamos utilizando consultamos con los profesores. También en temas motivacionales fueron muy importantes. Todo el rato estuvieron disponibles y con fe en nosotros, y eso se valora mucho».

Los profesores se mostraron muy satisfechos con el desempeño del equipo. El profesor Homero Larraín recuerda cuando el grupo acudió a él para orientarlos. «Es meritorio dentro de los alumnos porque muestra la buena fe que hay detrás del trabajo. Y la forma en que se contactaron conmigo fue más o menos bien informal, me contactaron por correo electrónico. Cuando supe que estaban ocupando su tiempo libre en participar en un concurso de INFORMS, que es una institución súper bien posicionada y de renombre, para representar a la escuela, les dije obvio que sí, este es el tipo de cosas que no puedes dejar pasar. Cuando ves a alumnos excepcionalmente motivados y además con los talentos de este grupo en particular, si te invitan no puedes decir que no, y para mi es un gusto y un privilegio poder orientar a alumnos así».

Sobre el rol que el equipo docente jugó en su participación, el profesor Mathias Klapp nos cuenta lo siguiente: «Nosotros fuimos consejeros, ellos hicieron la pega. El equipo se juntó algunas veces con los profesores por separado de forma presencial, y más cercanos a la entrega (27 de enero) nos reunimos con Gustavo y Homero con el equipo por la plataforma Zoom».

El profesor Klapp comenta sobre la importancia de que se fomente la participación de alumnos de la Escuela en estas instancias. «Hay alumnos que se gradúan de este equipo y alumnos que siguen. Los que siguen deben pasarle la antorcha a otros, ya que si se gradúan todos y no la pasan se pierde esta experiencia. Quedan Macarena y Agustín. Ellos deberían involucrarse, o sería bueno que queden ligados al próximo concurso y que traspasen esta experiencia. Esta sería una buena forma de traspasar esta senda. Sebastián también participó anteriormente en un concurso de ingenio la Universidad de Chile que también ganó de hecho, que tenía que ver con ruteo de bomberos. Y también ahí lo levantamos, se lo envié por correo electrónico a un par de alumnos y él se motivó. En este sentido, deberíamos tener en carpeta estos concursos e instancias, y debería haber alguien que se encargue de tenerlos en lista para enviarlos de forma adecuada».

Finalmente, el profesor Homero Larraín nos contó que están preparando un seminario con el equipo ganador para que otros estudiantes vean y conozcan esta experiencia. Una vez que se confirme la fecha, este seminario será difundido por las redes sociales y el sitio web del DITL.